La planificación, esencial en el running

La fiebre por el running no es nueva y cada vez son más los populares que se lanzan al asfalto con el afán de sumarse a una moda la atlética, al mismo tiempo saludable.

Pero como todo en la vida hay que tener un plan para empezar a correr, porque cualquiera no está capacitado para correr, tanto por su estado físico como por las necesidades mínimas a tener en cuenta para salir a correr.

Son cuestiones básicas el calzado así como un test fisiológico para evitar sustos, al margen pantalones y camisetas técnicas. Pero además la preparación física previa es elemental, de ahí que sea recomendable hasta la contratación de un preparador personal.

Incluso para los corredores habituales antes de cualquier carrera hay quecorrer varias veces por semana. Aún más si se trata de la primera vez, porque todo deberá ser más específico y planificado.

Las expectativas iniciales no deben ser altas, aunque los deseos de superación son ineludibles. Hay que disfrutar del simple hecho de salir a correr, en solitario o en grupo, eso sí, siempre teniendo en cuenta de sus peligros.

De ahí la importancia de un calzado correcto para evitar problemas de rodilla, así como en la pisada. Las fascitis plantar es algo muy común y doloroso para los más intrépidos runners.

El deportemanía tiene que tomarse con mesura, aunque siempre será preferible hacer ejercicio físico que quedarse en el sofá o practicar el ‘sillón-ball’.

Hay que hacer deporte, y el atletismo es uno de los más accesibles, pero lo ideal en todos los casos es ser humildes con nosotros mismos y realistas con nuestras posibilidades.

Una buena planificación puede estar al alcance de todos. Los corredores con experiencia en la prueba suelen planificarse manejando ellos mismos sus propios recursos.

Sin embargo, seas novato o no, es necesario seguir unas pautas a largo plazo y a corto plazo, para ello deberíamos ponernos en manos de profesional de la actividad física que sepa planificar nuestra preparación a lo largo del periodo previo de entrenamiento.

También es básica la recuperacióndespués de una competición. Pero lo primero es un entrenamiento integrado por las sesiones de carrera, así como por sesiones de ejercicios de fuerza y compensatorios para mejorar la técnica de carrera. Estos últimos nos permiten sacar el máximo partido a nuestra carrera evitando las lesiones asociadas a esta práctica.

Entre los ejercicios compensatorios, se encuentran aquellos enfocados a la musculatura estabilizadora de la cintura pélvica como es el glúteo medio. Además de la musculatura intrínseca del pie, proporcionando un buen apoyo en cada zancada.

El descanso, es otro principio del entrenamiento más, por lo tanto, para progresar es importante recuperar entre sesiones. En cualquier caso, cada corredor es distinto, y un entrenamiento adaptado y personalizado es clave para lograr nuestro objetivo con seguridad.

Otra cuestión vital es la alimentación, ya que evitar los atracones de comida y consumir hidratos es lo más recomendable. Además el descanso de volumen de entrenamiento, va a dejar nuestras reservas energéticas más llenas.

La hidratación también es indispensable para conseguir nuestro objetivo, clave para mantener la función nerviosa y muscular. Para ello hay que evitar el llenado excesivo de líquido en el estómago, cuestión que favorecerá el vaciado gástrico.

Por este motivo, una valoración del profesional del entrenamiento detectará alteraciones de nuestro movimiento y función muscular.

Complementada con una valoración médica, y más concretamente, una prueba de esfuerzo por profesional sanitario, son fundamentales en esta planificación para empezar a correr.

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